La ilustración es una actividad apasionante. Con un pie en la vida cotidiana y otro en el arte, como cuando la palabra se convierte en poesía o el sonido en música. También es artesanía y comunicación. No suele tener la solemne pretensión de la Pintura, así, con mayúsculas, aunque no faltan grandes pintores (y por supuesto ilustradores) que opinan que sí debería ser considerada como un Arte. Tiene la capacidad no solo de emocionar y de conmover, sino también de informar. Hasta tal punto es extraña nuestra profesión que no hay epígrafe en el ministerio de Hacienda para lo que hacemos los ilustradores.
Me he especializado en la ilustración científica, (biología, geología, astronomía, física,…) uniendo así los dos campos profesionales que me apasionan: la ilustración y las ciencias naturales.
Aunque le he dedicado menos atención de la que hubiera deseado, también me ha interesado siempre la ilustración infantil (¡dibujar cuentos para niñ@s, vaya!), y desde hace un tiempo estoy volviendo a este campo con textos propios y, próximamente, de otr@s autor@s.
Por último la tercera gran área de mi trabajo como ilustrador lo constituye la realización de carteles, portadas y viñetas de prensa para diferentes publicaciones, e ilustraciones publicitarias para empresas y agencias publicitarias.